Falta de seguridad en un zoologico

Ya debe ser conocimiento de todos los hechos suscitados en un zoológico estadounidense donde una madre, algunos dicen que descuidada y desinteresada, no prestó atención a su bebé y este, de alguna forma se metió en espacio de los gorilas.

El gorila en realidad no intentó visiblemente hacerle daño al niño, por supuesto en la era en la que vivimos hay muchos videos al respecto que podemos encontrar en todos lados, por lo que podemos ver lo que aconteció una vez el niño cae al espacio y se encuentra con este inmenso primate.

El gorila ciertamente toma y arrastra al niño para el horror de todos, principalmente por el gran tamaño del animal y lo diminuto del niño, casi un bebé. Los guardias del zoológico, temiendo por la seguridad del niño ante un descuido o directa violencia del primate, deciden sacrificarlo, recuperando al bebé.

Al día de hoy aún permanece la polémica sobre si era la decisión correcta o no. Muchos claman que el zoológico requiere mayor y mejor seguridad para los espacios. Barreras que no puedan ser superadas por niños curiosos, que son los principales clientes de un zoológico. Algunos optan por la idea de incluir cristal resistente, antibalas en la periferia de los espacios, resistentes a embestidas de gorilas si se diese el caso, todo puesto en orden con una gran cerradura en una puerta blindada como claro y restringido único modo de acceso, exclusivo para el personal del zoológico.

Para muchos en realidad la noticia ha sido el descuido de la madre y lo que algunos tacharían de descaro al, posteriormente, escribir en las redes sociales dándole las gracias a Dios por permitirle a su bebé salir ileso del asunto. Muchos señalan y debaten sobre imputarle a esta mujer alguna responsabilidad por la muerte del primate que se podría haber prevenido si ella estuviese al pendiente de su criatura.

Muchas peticiones, y amenazas, han sido cernidas sobre esta madre, cuyo nombre preferimos no incluir, debido a los sucesos. No sabemos si se trata de un asunto de negligencia como muchos quieren apuntar y llamar a los servicios de protección al menor para salvaguardar al niño, o si se trata de un genuino accidente que puede ocurrirle a todo padre, lo único que si sabemos, es que a la hora de concentrarnos, no es aquí donde deberíamos mirar con más fuerza o por más tiempo.

Pero en realidad la noticia en la ocasión debe ser la muerte del primate. Una gloriosa bestia que sin culpa alguna pues en realidad no hizo nada malo tuvo que ser sacrificada para garantizar el rescate de un niño. Indiferentemente de cual haya sido la razón por la que el niño entró en el espacio restringido, lo mejor es tomarse un tiempo en pensar en esta criatura inocente que luego de muchos años en cautiverio, toda una vida incluyendo relaciones formadas, tuvo un fin inesperado.

Las causas solo hay que verlas para intentar prevenir futuras ocurrencias similares, pero siempre sin perder el foco, pues donde se pierde una vida inocente, es un poco mezquino desviar la mirada por muy alta que suene la excusa.